De Christina Rosenvinge me reenamoro cada tantos años. Escucho su nuevo trabajo discográfico, leo una entrevista... y surge de nuevo el flechazo. Ahora, con su Debut, ha vuelto a suceder. Es un libro sencillo, en el que apenas se descubre en unas pocas páginas que dan contexto a cada uno de los álbumes que ha publicado, a las letras de sus canciones. Pero aun y ser un pequeño resquicio por el que deja colarse al lector, este explora no solo parte del universo de Christina, sino también de su alma y de su corazón.
Foto de Claudio Álvarez
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jueves, 9 de mayo de 2019
miércoles, 18 de junio de 2014
REFERENCIAS
Éstas son referencias que he dado a los ilustradores de las cubiertas de dos libros que publicaré próximamente y que van a ser ¡la niña de mis ojos de mi plan editorial!
viernes, 20 de mayo de 2011
... Y COMIERON PERDICES

Hace apenas una semana escribí una entrada sobre una de mis mejores amigas y sus hijas. A la mayor, de cuatro años, no le gustaba el final de Canción del Eco, de Christina Rosenvinge. El mito es el mito y, en este caso, su final era trágico. Pero la niña no estaba conforme y pidió a su madre que cambiara la letra para que el final fuera más bonito y no tan triste.
A veces, los deseos se cumplen...
Canción del Eco
(Versión con final feliz, por mi amiga Adela, mamá comprometida)
Condenada por los dioses sin su linda voz
Eco se esconde en la cueva con su dolor
El corazón mudo solo puede repetir
Las últimas sílabas que acaba de oír
Narciso el soberbio, por Dios qué guapo es
Las ninfas se ofrecen ante su desinterés
Pasea en el bosque su melancolía
Nada es suficiente, su alma está vacía
Eco de lejos le espía y suspira amor
Cómo confesarlo sin tener su voz
Un claro del bosque se abre para los dos
La pálida ninfa se muestra toda candor
¿Quién eres tú niña loca?
Niña loca… Niña loca…
Creo que esperas un beso
Un beso… un beso…
Iba a mirarme en el río
En el río... en el río…
¿qué es lo que siento aquí dentro?
Aquí dentro… Aquí dentro…
Aquí dentro… Aquí dentro…
Narciso el hermoso por fin se deja querer
Contempla a la ninfa y ama lo que ve
Sus ojos tan puros relucen llenos de amor
Se olvida de él mismo y le tiende una flor
Eco despacio y alegre se le acercó
El claro de bosque escuchó el amor
en su linda voz
¿Quién eres tú niña loca?
Niña loca… Niña loca…
Muero por darte ese beso
Ese beso… Ese beso…
Quiero estar solo contigo
Contigo... Contigo…
¿Sabes...? creo que te quiero
Te quiero… Te quiero…
Te quiero… Te quiero…
Entonces los dioses arriba se sorprendieron
Narciso y la nifa se daban un beso
Todos acordaron que era sorprendente
que ambos merecían vivir el presente
En la garganta, Eco siente un dolor
Es pura alegría, su voz canta por fin
¿Quién eres tú ninfa loca?
Ninfa loca… Eco loca…
Contigo haré lo que quieras
Lo que quiera… Lo que quieras…
¿Vamos a vivir la vida?
Nuestra vida... Nuestra vida…
Nunca tendremos más pena
No más pena… No más pena…
¿Quién eres tú ninfa loca?
Yo soy Eco… Yo soy Eco…
Quiero otra vez ese beso
Es mi beso… Es tu beso…
Quiero estar siempre contigo
Tú conmigo...Yo contigo…
¿Sabes que sé que te quiero?
Te quiero… Te quiero…
Te quiero… Te quiero…
Te quiero… Te quiero…
Te quiero… Te quiero…
sábado, 14 de mayo de 2011
ECO ECO

Me llama mi amiga Adela y me cuenta que sus dos hijas, de apenas cuatro y dos años, no dejan de cantar: "¿Quién eres tú niña loca?", y que la gente en la calle las mira extrañada. Me dice que desde que fuimos al concierto que no deja de escuchar La joven Dolores y que la mayor le preguntó por la historia y, ahora que ya la sabe (Eco se enamora de Narciso pero él sólo se quiere a sí mismo y por eso es castigado; pero en realidad la que pierde todo es Eco, a quien le duele el desamor y la falta de voz para expresar lo que siente), la niña siempre exclama, al oír la canción: "¿Por qué no cambian el final? No me gusta. Narciso es tonto, ¿por qué no quiere a Eco?".
Y mientras Adela me lo cuenta, de repente, me siento como Eco, que "de lejos espía y suspira amor (cómo confesarlo sin tener su voz)".
domingo, 1 de mayo de 2011
RETRATOS DE UN GUAPO


Dicen que hay un máximo de seis grados de separación entre dos personas que no se conocen; entre Christina y yo, sólo uno: Ray Loriga. (Tuve la suerte de llevar la prensa de uno de sus libros, me pareció un gentleman encantador.)
Señorita es la única canción de Christina que no ha escrito ella. Lo hizo él.
sábado, 30 de abril de 2011
DE MAYOR QUIERO SER CHRISTINA ROSENVINGE

"Te gusta echar de menos
pero no sabes querer,
te empeñas en atarme
y luego echas a correr.
Si el monstruo te da miedo,
¿por qué le das de comer?"
Se ha mostrado tal y como lo que es: una chica diez. Piernas de vértigo al descubierto (llevaba shorts vaqueros), melena leonina y, sobre todo, un talento de aúpa.
Mi amiga Adela, con la que habíamos escuchado sus primeros discos y quien había perdido la pista a Christina, ha llorado varias veces, feliz por tanta belleza en las canciones. Christina ha regalado el mejor cuento de buenas noches: "Canción del Eco".
Y sí, sólo mi melena despeinada me une a ella, pero a partir de mañana me esforzaré por ser como Christina cuando sea mayor.
"Acabamos de hacerlo,
ya temo perderlo,
no quiero quererlo,
se abraza a mí.
Parece que duerme,
ya puedo romperme.
--No tendrás que quererme --dice--,
yo te querré a ti."
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