Era 31 de diciembre. Me dirigí a la biblioteca de mi barrio, pues había recibido un mensaje; les había llegado un libro que había pedido. Al buscar el ejemplar en el estante de libros reservados, topé con un nombre en uno de los lomos que acompañaban a mi libro: Enrique de Hériz. Y de repente entendí que trascender la muerte con el arte es una manera de vivir. Era el último día del año y Enrique, a quien tanto queríamos quienes le conocíamos, pues era sumamente cariñoso con los demás, y quien nos había dejado hacía apenas unos meses, volvía a estar presente, e insistía, a su modo, en pervivir en la voluntad del lector que había escogido Historia del desorden para empezar el año. Y sonreí, porque Enrique seguiría entre nosotros en este 2020 que acaba de empezar.
jueves, 16 de enero de 2020
miércoles, 11 de diciembre de 2019
DE BANDERA
No me extraña que Banderas sea el actor fetiche de Almodóvar. En sus manos, además de interpretar a un muy reconocible alter ego del escritor, el malagueño resulta un actor sorprendente. A mí, las películas de Almódovar, como suele sucederme con las de Woody Allen, no siempre me convencen; pero Dolor y gloria se disfruta y Banderas está, sencillamente, sublime. No me extraña la constante lluvia de premios y nominaciones que le está cayendo: Mejor actor en los premios Hollywood Films, Mejor actor en la Academia del Cine Europeo, Mejor intérprete del año en el Círculo de Críticos de Cine de Nueva York (es la primera vez que eligen un trabajo no inglés), Mejor actor en la Asociación de Críticos de Cine de Los Angeles, nominado a Mejor actor en los Globos de Oro y la Critic's Choice y candidatura en los Goya.
jueves, 31 de octubre de 2019
PARECIDOS (ALGO) RAZONABLES
En mi universo, hay dos escritores (de distinto género) que se asemejan a sendos artistas: hay algo en la locura de Pau Riba que me recuerda a Georges Perec y algo de la belleza atípica de Milena Busquets que me remite a Uma Thurman...
jueves, 26 de septiembre de 2019
HIJAS DE MUSA
En estos tiempos de redes sociales en el que pierdo más tiempo deambulando por Instagram que hablando con mi madre, a quien apenas veo porque vive en un pueblecito de Teruel, la descubro (a ella, mi madre) en dos fotos de sendas artistas que sigo. Son dos fotos que rezuman fuerza.
Mi madre es así, una leona. Una mujer luchadora, independiente, alegre y... difícil. O incómoda, que es lo que pasa con las personas que no se muerden la lengua ni las ganas ni la manera de ser.
Zahara, con su bestia en casa, ya demostró su talante arriesgado. Beatriz, estos días, ha manifestado su lúcida inteligencia al acuñar la expresión "No me toques los crayones". (Por cierto, y al hilo de esto, "crayón" es un término aceptado por la RAE, así que no sé por qué tanto revuelo con el uso de la palabreja.)
Necesitamos mujeres así, como ellas, como mi madre, que miran al mundo de frente y le plantan cara.
Mi madre es así, una leona. Una mujer luchadora, independiente, alegre y... difícil. O incómoda, que es lo que pasa con las personas que no se muerden la lengua ni las ganas ni la manera de ser.
Zahara, con su bestia en casa, ya demostró su talante arriesgado. Beatriz, estos días, ha manifestado su lúcida inteligencia al acuñar la expresión "No me toques los crayones". (Por cierto, y al hilo de esto, "crayón" es un término aceptado por la RAE, así que no sé por qué tanto revuelo con el uso de la palabreja.)
Necesitamos mujeres así, como ellas, como mi madre, que miran al mundo de frente y le plantan cara.
(Ambas imágenes han sido cogidas de los IG de las artistas.)
miércoles, 26 de junio de 2019
EN TIEMPOS DE VOX... BE A STAR
"Creo que era el 4 de julio. Habíamos quedado a medianoche, pero no apareció."
Marsha P. Johnson, reconocida como la Rosa Parks del movimiento LGTB, fue hallada muerta el mismo verano en el que las Olimpiadas de Barcelona estaban a punto de transformar la ciudad condal.
Ahora, parece que el país también puede sufrir una transformación.
Johnson fundó la organización STAR (Street Transvestite Action Revolutionaries), y organizó marchas a favor de la liberación gay y otras acciones políticas radicales que, en los tiempos que corren actualmente en España, quizá deberíamos emular.
Pero ¿quién debería empezar la lucha? Lo interesante del caso de Marsha P. Johnson es que demuestra que, al menos en EE. UU., los grandes avances han sido liderados por las minorías. Aunque el reconocimiento casi siempre se lo llevan los blancos, la cultura drag la dirigieron mujeres trans afroamericanas y latinas. Tanto es así, que en 1975 Andy Warhol realizó una serie titulada Ladies and Gentlemen en la que retrató a varias drag queen y mujeres trans de color, Johnson entre ellas.
Randy Wicker, periodista y amigo de Johnson, decía de ella que "se elevó por encima de ser un hombre o una mujer; se elevó por encima de ser negro o blanco; se elevó por encima de ser hetero u homosexual". Porque, en realidad, Marsha P. Johnson sabía que se trataba de un tema de derechos humanos.
Y hoy, aquí, también debemos defender esos derechos.
miércoles, 29 de mayo de 2019
IT IS NEVER BY CHANCE
Letters of Note recoge misivas cotidianamente extraordinarias, tan inspiradoras que Jamie Byng, CEO de Canongate, decidió recoger esa idea en su proyecto Letters Live. De todas las cartas que leí, esta que transcribo líneas abajo, me impresionó sobremanera. Su autor, Luz Long, era un atleta alemán que, en 1936 y representando a su país en los JJ. OO. que se celebraban en Berlín bajo la atenta mirada hitleriana, fue capaz de pensar por él mismo, decidir por él mismo, posicionarse de manera clara ante una situación social e histórica indamisible y confraternizar con Jessie Owens, a quien aconsejó en la pista y felicitó tras su triunfo. De esa relación nació un amistad que llevaría a Owens a ser el padrino en la boda de su rival olímpico y, a Long, a escribirle esta carta mientras servía en el ejercito durante la Segunda guerra mundial:
I am here, Jesse, where it seems there is only the dry sand and the wet blood. I do not fear so much for myself, my friend Jesse, I fear for my woman who is home, and my young son Karl, who has never really known his father.
My heart tells me, if I be honest with you, that this is the last letter I shall ever write. If it is so, I ask you something. It is a something so very important to me. It is you go to Germany when this war done, someday find my Karl, and tell him about his father. Tell him, Jesse, what times were like when we not separated by war. I am saying—tell him how things can be between men on this earth.
If you do this something for me, this thing that I need the most to know will be done, I do something for you, now. I tell you something I know you want to hear. And it is true.
That hour in Berlin when I first spoke to you, when you had your knee upon the ground, I knew that you were in prayer.
Then I not know how I know. Now I do. I know it is never by chance that we come together. I come to you that hour in 1936 for purpose more than der Berliner Olympiade.
And you, I believe, will read this letter, while it should not be possible to reach you ever, for purpose more even than our friendship.
I believe this shall come about because I think now that God will make it come about. This is what I have to tell you, Jesse.
I think I might believe in God.
And I pray to him that, even while it should not be possible for this to reach you ever, these words I write will still be read by you.
Your brother,
Luz
Tal y como presentía Long, este encontró la muerte lejos de casa y, tal y como probablemente sabía, Owens cumplió su parte. Porque, como el alemán escribió en la que debió ser una de sus últimas cartas, no es casualidad que uno se cruce con ciertas personas y nazcan árboles fuertes de esa unión.
I am here, Jesse, where it seems there is only the dry sand and the wet blood. I do not fear so much for myself, my friend Jesse, I fear for my woman who is home, and my young son Karl, who has never really known his father.
My heart tells me, if I be honest with you, that this is the last letter I shall ever write. If it is so, I ask you something. It is a something so very important to me. It is you go to Germany when this war done, someday find my Karl, and tell him about his father. Tell him, Jesse, what times were like when we not separated by war. I am saying—tell him how things can be between men on this earth.
If you do this something for me, this thing that I need the most to know will be done, I do something for you, now. I tell you something I know you want to hear. And it is true.
That hour in Berlin when I first spoke to you, when you had your knee upon the ground, I knew that you were in prayer.
Then I not know how I know. Now I do. I know it is never by chance that we come together. I come to you that hour in 1936 for purpose more than der Berliner Olympiade.
And you, I believe, will read this letter, while it should not be possible to reach you ever, for purpose more even than our friendship.
I believe this shall come about because I think now that God will make it come about. This is what I have to tell you, Jesse.
I think I might believe in God.
And I pray to him that, even while it should not be possible for this to reach you ever, these words I write will still be read by you.
Your brother,
Luz
Tal y como presentía Long, este encontró la muerte lejos de casa y, tal y como probablemente sabía, Owens cumplió su parte. Porque, como el alemán escribió en la que debió ser una de sus últimas cartas, no es casualidad que uno se cruce con ciertas personas y nazcan árboles fuertes de esa unión.
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Shaun Usher
lunes, 27 de mayo de 2019
BICHOS
En mi entorno, la mayoría considera que quizá soy demasiado estricta con mi hijo. Y no hay día que no reflexione sobre ello, porque es verdad, a veces pienso que soy demasiado exigente con quien es apenas un niño. Pero también es verdad que todo mi entorno cree que mi hijo es estupendo y eso, en parte, se debe también a la educación que recibe de mí.
Sé que podría mejorar (mucho), y sé que debería dar más tregua a mi pequeño. Pero cuando miro alrededor, veo a muchos niños insolentes, malcriados por sus padres, niños a quienes se les permite todo y a quienes no se ponen límites, niños que son, francamente, el horror. Y entonces, reafirmo que los límites son necesarios.
Sé que podría mejorar (mucho), y sé que debería dar más tregua a mi pequeño. Pero cuando miro alrededor, veo a muchos niños insolentes, malcriados por sus padres, niños a quienes se les permite todo y a quienes no se ponen límites, niños que son, francamente, el horror. Y entonces, reafirmo que los límites son necesarios.
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